La muerte como maestra (mi aportación a #carnavalsalud)

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#CarnavalSalud es una iniciativa de varios expertos del 2.0. sanitario. Periódicamente proponen un tema para la reflexión, en la que cualquiera que tenga un blog puede aportar su punto de vista. El tema de noviembre es el “Derecho a bien morir”. Ya hablé hace poco aquí y aquí de dignidad, limitación de tratamientos, cuidados paliativos y encarnizamiento terapéutico. Ahora me ha salido esto…

Ser médico supone estar permanentemente en contacto con el sufrimiento y con la muerte. Y, en realidad, nadie nos preparó para eso en la Facultad. Nos formaron más bien para ver la muerte como un fracaso en nuestra profesión, como una realidad inaceptable. Mirémosla con otros ojos por esta vez…

Porque por poca sensibilidad que se tenga, el contacto con la enfermedad y la muerte va configurando la personalidad del médico, cambia su forma de ver la vida y de tratar a las personas que sufren. Se aprende tanto conviviendo con el dolor ajeno, mirando de frente a la muerte y aguantando su mirada…

Sí, el sufrimiento y la muerte me han enseñado muchas cosas:

– Me han enseñado, por contraste, el valor de la vida, de cualquier vida. También el de la vida más o menos limitada.

– Me han enseñado a proteger al débil, a arropar al vulnerable, a comprender al que sufre, a defender la dignidad del que ya ni siquiera puede reclamarla para sí.

– Me han enseñado a no decir nunca que “ya no se puede hacer nada más”. Me han enseñado a acompañar, aliviar y consolar hasta el último momento.

– Me han enseñado a callar ante el dolor inconsolable y a deslizar una palabra amable en una dura noticia. A adivinar las preguntas que el paciente no se atreve a hacer. A interpretar sus miradas y sus silencios.

– Me han enseñado el valor de una mirada, de un gesto amable, de un silencio o de una palabra acertada. Me han enseñado a ponerme en el lugar del otro.

– Me han enseñado que una muerte digna no significa elegir el momento o la forma. Una muerte digna es, ni más ni menos, la consecuencia de una vida digna. Siempre bajo el paraguas de los cuidados paliativos y del cariño de los tuyos.

El médico puede sentirse afortunado por compartir su vida con la fragilidad, con el sufrimiento y, en último término, con la muerte. Porque nunca dejará de aprender.

El dolor y la muerte me han enseñado a ser médico y a ser persona. No renunciaría a ellos por nada del mundo.

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7 respuestas a La muerte como maestra (mi aportación a #carnavalsalud)

  1. Javier Uceda dijo:

    Estimada Doctora;no se si estoy de acuerdo contigo o no,sólo se lo que como crónico(DPA) me alivia leerte.Yo dadas mis no creencias pediría para mi y ante lo irreversIble irme cuanto antes y sin dolor,no creo que mi sufrimiento sirva a nadie ni para nada;comprendo el punto de vista de algunos médicos,pero yo para mi quiero cuidados paliativos,un Médico como tu(le tengo)sensible ante el dolor,pero también poder elegir y decir:esta es mi vena quiero irme ya sin más sufrimiento,siempre ante lo irreversIble el minimo sufrimiento.
    Como siempre muchas gracias y un fuerte abrazo.

    • anadeph dijo:

      Pues no sé, yo sí creo, pero no he escrito desde mis creencias sino desde mi experiencia en contacto con el dolor (conozco muchos médicos que desde sus “no creencias” opinan lo mismo que yo). En un curso de paliativos leí esto: “si usted se está muriendo en medio de grandes sufrimientos, no pida la eutanasia, cambie de médico”. Quizá aquí está la clave: en mejorar nuestra formación en cuidados paliativos y crecer en humanidad. Y tener en cuenta lo que tú dices: los cuidados paliativos quizá no son solo pautar calmantes, sino también ayudar a los enfermos a llenar de sentido cada día. Difícil reto….

      • Javier Uceda dijo:

        Pues si,por supuesto hay que avanzar en la comprensión y el alivio del dolor,intentar la confortabilidad del paciente;pero según mi modesta opinión también plantearnos ante lo irreversIble el final asistido,en fin la eutanasia.Soy consciente de la dificultad moral para el médico,pero creo se debería intentar al menos un debate.
        Y efectivamente ante el dolor extremo cambio de médico.Mi padre falleció hace 8 meses y efectivamente el médico consiguió que el final fuese lo menos doloroso posible.Gran aliado el Cloruro Morfico.Te reiteró mi admiración y respeto,gracias por la respuesta es muy gratificante.

  2. Eva maria dijo:

    Os entiendo a los dos (anadeph y Javier Uceda). Suscribo las palabras de Ana sobré que la muerte digna no es elegir el momento…y que necesita ser “bajo amparo”, desde mi perspectiva de médico intensivista. Entiendo también a Javier (por experiencia familiar), los Cuidados Paliativos y el buen médico pueden conseguir aliviar o controlar el dolor (bendito cloruro morfico) pero, a no ser que te narcoticen, no pueden evitar que la cabeza del enfermo (y el corazón) siga pensando e intentando “dejar cosas atadas”. Todo ha escapado de su control desde el diagnóstico de la situación irreversible, y ni siquiera siente tener autoridad sobre su propio cuerpo…
    Actualmente las leyes españolas me permiten no tener que decidir nada más ni como médico ni como potencial paciente, y mis creencias pueden seguir “en paralelo” este tema. Y aunque creó siempre que es mejor que la gente pueda elegir, no se qué posicion tomaría si se autorizase la eutanasia.

    • Javier Uceda dijo:

      YO no sólo ahora como paciente (DPA),siempre pensé que se debe poder decidir sobre la propia vida en condiciones extremas,no entiemdo el sentido de estar atado a una máquina días o meses,cuando no hay solución de continuidad.También creo que el médico puede en conciencia y en este caso mantener sus conviccioNES, y deribar su paciente a otro compañero;en todo caso creo que sé debería comenzar el debate cuánto antes.Reiteró mi agradeciniento y cariño a todo el personal Sanitario,independirntemente de cuál sean vuestras convicciones morales.Un saludo Eva María.

  3. Ana Gutiérrez dijo:

    Ana, tus palabras son una esperanza para los que nos ponemos enfermos. ¡¡Que haya médicos como tú en todos los hospitales!! Con esa humanidad tan importante para el enfermo!!
    Gracias!!

  4. Pingback: Morir con dignidad en la UCI | Curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre

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