De autovías y sanidad: novatadas y política madrileña.

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La verdad es que yo volvía de vacaciones en fase zen, sin ánimo de discutir por nada ni con nadie. Pero el Gobierno de la Comunidad de Madrid, siempre preocupado por mantener mi inspiración, me ha vuelto a dar motivos para escribir sobre sanidad pública. Hay que reconocer que les debo un montón de entradas de este blog. 

El caso es que, el sábado, El País publicó una noticia (ésta) sobre la autovía M-45, que me dejó con la boca abierta. El paralelismo con los nuevos hospitales de Madrid era tal que por un momento no sabías si hablaban de carreteras o sanidad. Las excusas que esboza la Comunidad hacen más inaceptable, si cabe, el intento de privatización que hemos sufrido. Leamos la noticia despacio…

” Este sistema, por el que una o varias empresas construyen y gestionan una carretera sin que lo haga directamente el Ejecutivo a cambio de un canon anual en función de los vehículos que circulen”. Exactamente lo mismo que se hizo con las concesionarias que construyeron los hospitales y muy similar a lo que se pretendía con las que gestionarían la atención sanitaria si no lo hubiera paralizado la justicia (en su caso, por población de referencia, no por población atendida).

“Impulsó que se construyeran unas infraestructuras para las que no se disponía de liquidez, llegando a acuerdos con grandes empresas como ACS, OHL, Sacyr o FCC (…) apostando por una política en la que solo importaba el presente, obviando que la factura a medio y largo plazo saldría mucho más cara.(…). Construir la autovía costó 487 millones de euros, el Ejecutivo madrileño ha destinado 620 millones desde 2007”. El modelo (¡y hasta las empresas concesionarias!) es el mismo. El contrato era para 25 años (el de los hospitales para 30) “sin que vaya a amainar ni haya manera de revisar la relación”Lo de que la factura a largo plazo saldría más cara también lo avisó AFEM ante el intento reciente de privatización. E incluso la propia Consejería lo reflejó en el presupuesto de 2014. Pero ni hicieron caso, ni fueron capaces de rebatir nuestras cuentas. De hecho, nunca supieron dar una cifra de ahorro real, porque oímos seis o siete distintas…

“La Comunidad remite a los compromisos adoptados por el anterior Gobierno regional y a la actualización del IPC”. “La revisión al alza del IPC no es ninguna novedad”. “En tan solo un año la Comunidad se ha visto obligada a pagar casi cinco millones más a las concesionarias, solo por el IPC, sin que ello conlleve una mejora del servicio”. Es decir, los que afrontamos ese gasto extra somos nosotros, sufridos ciudadanos que pagamos los impuestos. Lo de la revisión según el IPC fue tema recurrente de la Marea Blanca, ya que estaba recogido en los pliegos de privatización: pasase lo que pasase con el presupuesto global de sanidad, habría que aumentar el canon por IPC. Si el presupuesto global se reducía, eso supondría descapitalizar los hospitales de gestión directa para pagar más a los otros. Incluso aunque estos últimos tuvieran una actividad mucho menor o realizaran solo procedimientos menores y baratitos…

Así que esta es la situación de la M-45, la de las concesionarias que construyeron los hospitales y la que podría haberse dado si se privatizan los hospitales. Menudo panorama. Por cierto, es también la situación de los hospitales Infanta Elena, Rey Juan Carlos y Torrejón (y me temo que también en la Fundación Jiménez Díaz, aunque no he visto sus pliegos). Y no es revisable en ninguno de los casos (o lo es a costa de un desembolso inaceptable por aquello del lucro cesante).

 

Pero vamos con las excusas de la Comunidad, que son lo más divertido (o triste, no sé) del asunto:

– “La M-45 se inauguró en 2002, fue la primera gran concesión que se hizo en España. No había precedentes… y estamos pagando la novatada“. Prescindamos por un momento de que la Comunidad de Madrid tiene asesores y técnicos suficientes para haber estudiado el asunto por adelantado y no pagar ninguna novatada (que ya es sangrante, porque se supone que ese es su trabajo, ¿no?). Centrémonos mejor en la cronología de las concesiones sanitarias:

A.- En 2007, cuando se empezo la construcción de los hospitales, ya llevábamos cinco años con la M-45 inaugurada. Cinco años de actualización del canon según IPC. Cinco años de sobrecostes. Ya no éramos novatos, señores, pero caímos en el mismo error. Quizá es que había que abrir todos los hospitales antes de las elecciones… El caso es que volvimos a firmar actualizaciones por IPC, concesiones a 30 años no revisables, etcétera. Incluso con las mismas empresas. Y eso que ya debíamos haber escarmentado…

B.- En 2008-2011, cuando se adjudicó la gestión sanitaria de Valdemoro, Torrejón y Móstoles-IDC, ya llevábamos entre 6 y 9 años con la M-45 inaugurada y 1-3 con los nuevos hospitales construidos. Ya habíamos pagado muchos errores, mucha actualización de IPC, ya había voces que se lamentaban de la duración de los contratos no revisables, de lo caro que sería recuperar la gestión en caso de que el contrato no saliera bien desde el punto de vista económico o de calidad del servicio… Ya había habido suficientes problemas con las concesionarias. No éramos novatos ni mucho menos, pero volvimos a caer, no una vez, sino tres. 

C.- Y lo más sangrante, en 2013, cuando se redactaron los pliegos de privatización de hospitales, YA LLEVÁBAMOS 11 AÑOS DE M-45 y 5 DE NUEVOS HOSPITALES. Pero los pliegos se redactaron igual: concesiones larguísimas no revisables, actualización por IPC (a pesar de que estábamos en un momento crítico con presupuestos menguantes en sanidad) y todo lo demás. Ya no éramos novatos ni mucho menos. Ya habíamos pagado un montón de sobrecostes (un incremento mayor del 44% en 8 años en la M-45). La excusa que nos dieron para privatizar -el ahorro- no se sostenía por ningún lado. Y eso sin hablar de aspectos como la equidad, los cambios del modelo de aseguramiento, el difícil control de la calidad, las irregularidades que ya se habían dado en otros hospitales de gestión privada…

Sinceramente, me parece intolerable que la Comunidad dé este tipo de excusas y al mismo tiempo siga pensando en privatizar la sanidad. Me temo que nos toman por tontos. La primera vez que te equivocas puedes decir que pagas la novatada, aunque no debería ser así (se supone que alguien estudió los contratos y las experiencias de otros países, ¿no?). Pero la segunda vez ya no es una novatada, es derrochar el dinero de todos. Y es intolerable.

Pero claro, después de haber sufrido la apertura simultánea de seis hospitales, con sus problemas económicos y su caos organizativo, lees la última excusa de la Comunidad (hablando de la M-45) y no sabes si reír o llorar: Era necesaria, quizás si se hubiera hecho por tramos y no de una tacada…”

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9 respuestas a De autovías y sanidad: novatadas y política madrileña.

  1. Pilar dijo:

    A pesar de todo, intentan privatizar soterradamente, y lo peor es que lo justifican todo por los votos. ¿Para cuando piensan asumir responsabilidades? No hay ninguna ley por la que puedan ser juzgados? Las consecuencias políticas ya sabemos que no existen….

  2. juanan dijo:

    Está tan interiorizada por parte de los políticos la corrupción que en este país quien se comporta de manera normalizada y trata de ser honrado lo tratan de imbécil. Mientras no desaparezcan todos los políticos corruptos, va a ser muy difícil arreglar la Macroética en éste país.
    NO debemos cesar en denunciarles y los que trabajamos en la sanidad debemos mostrarles que es posible mejorar nuestras actuaciones a pesar de ellos y que la honradez y decencia no es una utopía porque todos los días hay gente limpia por la que merece la pena luchar y hacerles bien, que se lo merecen.
    Gracias Ana por tu blog, no te canses de abrirnos un poco más los ojos.

  3. Hola Ana:

    Una vez más, enhorabuena por tu blog y lo bien que escribes, lo que no es óbice para que, en ocasiones, discrepe algo contigo. He de reconocer que esta última entrada está muy bien planteada, y que la analogía hospitales-autopistas es un punto de partida atractivo sobre el que construir todo el argumentario de la misma. Obviamente, y tal como planteas, es vergonzosa la manera en que “nuestros” representantes políticos hacen y deshacen a su gusto, sin ningún criterio y evidenciando siempre su nula preparación y su comportamiento exclusivamente partidista. Y más aún, en todo lo que concierne a la Sanidad Pública. Desde este punto de vista, el planteamiento de la entrada es irreprochable. Ahora bien, creo que partes de un concepto erróneo, al menos desde mi óptica particular. Las autopistas no son rentables porque no se utilizan. Y esto es algo que cualquiera que haga uso de ellas puede apreciar. La densidad del tráfico en las mismas es notablemente inferior al existente en las autovías que recorren un trayecto similar, Esto es muy fácil de comprobar: cogiendo el ejemplo de un viaje desde Madrid a Levante, puede optarse por utilizar la A3 o por emplear la autopista de peaje AP-36. La diferencia entre ambas es de apenas 30 Km. más en esta última, pero tanto las condiciones del trazado como las de la propia autopista son muy superiores en la AP-36. Y, sin embargo, la gran mayoría de la población prefiere sufrir atascos, un trazado peor (y más peligroso) antes que desembolsar los 14 € que cuesta, sin contar descuentos por alta ocupación del vehículo, etc. Del mismo modo, no hay más que volver desde Levante a Madrid en una operación retorno de vacaciones o puentes o fines de semana y observar como, desde el Km. 170 a la altura de Hontoria, la A3 ya presenta retenciones y un tráfico lento y farragoso hasta Madrid mientras que la AP-36 está casi desocupada. Igualmente, puedes comprobar la diferencia en atascos y retenciones en las entradas a Madrid entre cualquiera de las carreteras nacionales frente a sus paralelas autopistas radiales. Diferencia que se traduce en comodidad de conducción, rapidez y seguridad del viaje, pero que no parecen ser de interés para la mayoría de conductores. La cuestión principal es que el español es un individuo que no se acostumbra a tener que pagar por un servicio, que quiere “de todo, para todos y todo gratis”, que no entiende que invertir en seguridad, comodidad y confort del viaje es una ganancia. Y así pasa con todo lo que tiene un precio, que si puede, el español medio intentará obtenerlo gratis. Porque lo que nunca estará dispuesto es a pagar por un servicio (“eso queda para los europeos, que nos son tan espabilados como nosotros”). De hecho, no hay más que ver que España está a la cabeza del mundo entre los países con mayor índice de descargas ilegales en Internet (http://bit.ly/1yq3GLR), ya sea de música, libros, películas, etc. Parece que existe una maldición que recae sobre cualquiera que abone por un servicio la cantidad fijada. Recientemente se ha sabido que la piratería ha hecho descender un 10% el consumo de libros en España (http://bit.ly/1yq6h8p), pero no creo, personalmente, que sea este un buen argumento para sostener que no deben editarse más libros en España, ni en papel ni en versión electrónica. El hecho de que mucha gente no quiera pagar lo que cuestan no quiere, necesariamente, significar la inutilidad de los mismos. Igual creo que pasa con las autopistas, que aportan mucho, y reto a cualquiera que no las haya utilizado y hable tan solo de oídas a que lo haga y podrá comprobar la diferencia (en tiempo, comodidad, tranquilidad, seguridad,…) que aportan. Otra cosa es que tengan un precio y que eso vaya en contra del orgullo patrio…

    Por todo esto, no creo que exista una analogía tan fácil entre autopistas y hospitales públicos.

    Un saludo y te sigo leyendo,

    Angel

    • anadeph dijo:

      Me temo que te equivocas, Ángel. Ni la M45 ni las otras carreteras de las que trata la noticia son autopistas de peaje. Las cuatro son autovías gratuitas, utilizadas a diario por miles de madrileños. Así que no es ese el problema. El problema es que hace 12 años que hemos visto que las concesiones a largo plazo, no revisables, y actualizadas por IPC son un pufo que solo hace perder dinero a las administraciones, y aún así nos quieren seguir convenciendo de que lo hacen para ahorrar. Y va a ser que no. Un saludo.

  4. Pingback: No está siendo un verano sanitario tranquilo: gran sobrecarga en Urgencias y reparto discrecional de interinidades « LA VOZ DEL HULP

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