Divide… y venceráN

Divide_y_venceras___Cesar_by_Horusart

Hoy voy a incumplir dos propósitos: el primero, que no iba a escribir en el blog hasta la vuelta de vacaciones. El segundo, que siempre intento escribir en el blog con tono positivo. El motivo es que ayer presencié una conversación en twitter que empezaba con un tuit más o menos así: hay dos clases de médicos: los fijos que pasan de todo y los eventuales que no se atreven a nada

Para algunos, mi trayectoria vital parece resumirse así: yo era buena médico hasta hace dos años, me empeñaba en formarme y en cumplir con mi obligación. Si levantaba la voz ante alguna injusticia era una especie de héroe que me jugaba el tipo. Pero desde hace dos años tengo plaza fija, por lo que ya no me esfuerzo en mi trabajo porque no me pueden echar, llego tarde, me voy antes, paso de actualizarme y de estudiar. Y además me resbala lo que pase con la sanidad o con mis compañeros eventuales.

No os voy a contar mi curriculum. Solo sé que obtuve mi plaza en una oposición en la que no me conocía nadie del tribunal, que en la parte de concurso compensé mis pocos años de experiencia alcanzando la máxima puntuación en los apartados de docencia, publicaciones y formación continuada. Y que mi curriculum de los dos últimos años no tiene nada que envidiar al de mis tiempos de eventual o interina. 

Vale que he tenido suerte en la vida: durante la residencia mis adjuntos confiaron en mí y me invitaron a participar en muchos proyectos. Después siempre he encontrado gente que me apoyara, un director de tesis que me persiguió para que no la dejara a medias, una jefa que me deja embarcarme en todas las locuras que se me ocurren…

Por eso me molesta esa actitud de algunos, que sugieren que el común de los mortales nos movemos solo por asegurar un puesto de trabajo. Una vez asegurado, somos un desastre. No existe la ilusión ni la responsabilidad profesional. No solo eso, sino que somos la causa de la situación de los eventuales. 

Tampoco os voy a contar lo que muchos fijos hemos hecho por los eventuales de nuestros hospitales. Como muestra un botón: durante un tiempo, los correos del grupo de eventuales de mi hospital se enviaban desde mi cuenta personal, para no señalar a ninguno de ellos. Cuando quisimos hacer un registro de la situación de cada uno, me tocó perseguirles porque nadie mandaba sus datos (que se iban a usar anónimamente), a la mayoría de las reuniones ni venían… En fin, que cuando uno se pone a tirar del carro, se da cuenta de que en todas partes hay apenas un 10% de gente que responde. El resto se sube al carro cuando lo has conseguido poner a andar, o ni eso.

Y conste que los fijos que nos señalamos en ese momento también nos jugábamos bastante. Recuerdo alguna conversación con gente muy señalada de AFEM, bromeando con que en el concurso de traslados nos iban a mandar a la peor plaza de Madrid. Pero no era una broma.

No sé si os dais cuenta de que lo poco o mucho que hemos conseguido ha sido cuando nos hemos unido. No sé si veis que cuando planteáis la sanidad en clave de lucha de clases (sea medicina vs enfermería o fijos vs eventuales) actuáis como un pequeño caballo de Troya en el sistema, aunque sea bienintencionado.

Solo un 10% de la gente responderá. Solo un 10% de los fijos, interinos, eventuales, laborales, enfermeros, médicos, personal no sanitario… pasará de la queja resentida a la acción. Por eso no podemos perder a ninguno. Acusarnos entre nosotros le hace el juego a los que pretenden destruir la sanidad. En todas partes hay gente que trabaja bien y gente que no tanto, gente que se forma y gente que se acomoda. Las clasificaciones son injustas y dividen. Y nos hacen daño a todos. Y a algunos nos hacen perder las ganas de trabajar en beneficio del resto, de los que muchos no se mueven.

Sinceramente, yo estoy un poco cansada de tirar del carro. Pero estoy dispuesta a unirme a cualquiera que pretenda empezar a mover su propio carro. Nos quejamos, o nos movemos?

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13 respuestas a Divide… y venceráN

  1. gabi heras dijo:

    La queja es el deporte nacional…y sin acción es estéril. Las cosas hay q cambiarlas empezando x uno mismo y desde dentro del sistema. Asi que….NOS MOVEMOS!

  2. Monica Juncos dijo:

    Bueno, ese comentario es un tópico que viene muy bien para rellenar espacio y además genera conflicto a si es que si quieres ser trending topic bien, pero desde luego vacio de contenido, los q llevamos dando tumbos por la sanidad sabemos de sobra que hay de todo en todas partes, a si es q yo no entro en debates banales, mi decisión desde hace algunos años es hacer aquello que deseo y si con ello beneficio a alguien bien, en mi caso igual dará ser interina o fija( ojala esta oposición sea la mía)porque las ganas de crecimiento profesional han existido siempre . Asi es que Ana no hay que cansarse porque todo lo que hagas te hará mejor profesional y mejor persona.;)

  3. José dijo:

    Como tu no hay muchas, enhorabuena!!

  4. Cuánta razón hay en este post! Aquí tenemos a varios protagonistas:
    -“El discurso vacío y fácil”, protagonista principal de nuestra sociedad. Todo se resume en frases sin contenido que la gente repite sin que pase ninguna materia gris por ella. Funcionarios vagos, médicos clasistas, eventuales cobardes… La realidad es que tenemos una sanidad de champions con unos gestores de tercera regional y eso sólo se ha podido conseguir por los profesionales, fijos, eventuales, jefes e incluso algún directivo.
    -“La queja”, la pérfida mujer casada con el protagonista. Ésta aparece en cualquier máquina de café o en cualquier pasillo. Es maliciosa y cobarde. Se nutre de una personalidad muy española; yo me quejo, así, por deporte, pero a la hora de hacer algo para cambiarlo, que lo hagan otros y si puedo, me quejo también de lo que hacen.
    -“La sensatez”. Creo que la matan la principio de la película porque apenas aparece en algunos debates.
    -“Las diferencias”. Es una bomba de relogería que aparece al principio de la peli con una cuenta atrás en números rojos. El héroe se tira desde edificios, se sube a trenes, se lanza al vacío y esquiva todas las balas para intentar desactivarla pero al final….3,2,1….explota. Para qué fijarnos en lo que nos une, para qué asumir que existen opciones diferentes a las nuestras si podemos hacer hincapié en lo que nos diferencia!!!.

    En fin, espero que experiencias como la del año pasado haya cambiado en algo el final de la película.

  5. Hola Ana:

    yo fui uno de los que participó en ese debate de twitter el pasado sábado, y por lo que ami respecta lamentaría profundamente que te hayas podido sentir molesta por alguno de los comentarios. Si es así, te ruego aceptes mis disculpas por la parte que me pueda tocar.

    Ahora bien, con independencia de que cualquier generalización siempre es injusta, y de que hay gente como Cris Ojeda o tu misma, que siempre os habéis manifestado de obra, que no sólo de palabra, por el colectivo de especialistas eventuales, la percepción que muchos tenemos no es, desgraciadamente, tan halagüeña. Como ya comenté con @ojedathies, y lo hago extensivo a tu persona, envidio sinceramente no haber coincidido con vosotras en alguno de los hospitales por los que he trabajado, pero lo que bastantes (demasiadas) veces me he encontrado, y no sólo yo, sino también compañeros eventuales de otras especialidades, es que, más allá del comentario solícito de apoyo en un pasillo o en la cafetería cuando surgía el tema, poco interés más concitaba la situación de eventualidad cuasi-perpetua de un número importante de médicos. Aún más, no es raro que, por ejemplo, el cubrir turnos de tarde o puestos de menos “relumbrón” en el Servicio estén , tradicionalmente, reservados al eventual (sin que quede claro la causa real para ello…). Y lo que si es cierto es que existe una situación de discriminación laboral y económica de una parte del personal, que en ocasiones representa el 50% o más de un Servicio, con respecto a otra. Ya nos es sólo que la retribución económica sea menor o que la retribución por hora de prolongación (cuando las pagaban) fuera menor, sino que existe una discriminación en mi opinión aún más lacerante, y es la negación de cualquier posibilidad de mejora profesional del personal eventual. Un médico eventual, ni interino que para el caso es lo mismo, no tiene derecho a presentarse a ninguna jefatura de Sección o Servicio, por muy brillante que sea su curriculum y por muy capacitado que pueda estar, ni aún en el caso de contar con el deseo y apoyo del resto del Servicio para que se haga cargo de él.

    Y cuando hablamos de apoyo, no sólo se pide el apoyo moral, sino que los compañeros que tengan la posibilidad de acabar con esta discriminación, en mayor o menor medida, lo contemplen. Y te pongo un ejemplo claro: las condiciones para acceder a cualquier plaza de promoción interna son evaluadas y consensuadas también con los integrantes de la Junta Técnico Asistencial de cada centro, y no conozco ningún caso en el que los miembros de dicha JTA decidieran, pese a que se les hubiera solicitado, eliminar el requisito de poseer plaza en propiedad para acceder a cualquier concurso y poder dar igualdad de oportunidades a todos los miembros. Quizás habrá gente a la que no le parecería bien que se eliminara, pero sería una muestra de solidaridad e interés en acabar con la discriminación. Sin embargo, a veces parece que es más sencillo trasladar el problema a la “Administración”…

    Personalmente, viví el conflicto de los interinos y ANFEI desde su inicio, que finalmente se solucionó con la OPE extraordinaria de 2002, y muchos los apoyamos en sus manifestaciones y huelgas porque era realmente vergonzoso situaciones de interinidad de más de 10 ó 15 años incluso. Y lo hicimos porque estábamos convencidos de que sus reivindicaciones eran justas. Pero también, porque veíamos un modelo sobre el que establecer un marco de relaciones laborales que impidiera que un un futuro nos pasara los mismo, y que contaríamos, si así fuera, con todo el apoyo de los que habían pasado por lo mismo. La realidad es que más de 10 años después, vuelve a existir un colectivo, cada vez más amplio, de médicos en una situación igual o más precaria.

    Ahora, el colectivo de médicos eventuales afronta, como bien sabes, una “pseudoOPE” para poder optar a una interinidad. Salvo porque no hay examen que realizar ni memoria que redactar no se diferencia en nada de otras OPEs. Hay que presentar todos los méritos de nuevo, someterse a una evaluación de los mismos y a una entrevista en la que se decidirá que 50% de los médicos eventuales merece ser honrado con el honor de ascender a la categoría de interino. ¡Cómo si eso fuera el sueño de los eventuales! Lo que mucha gente no quiere darse cuenta es que la reclamación de los eventuales, al menos de muchos, no va en la línea de obtener una plaza fija en propiedad, sino que preferiría mucho antes una laboralización pero que eliminara la discriminación laboral y de oportunidades (y si puede ser la económica, también). Hace unos meses hablamos sobre “bajarse y tirar del carro” (http://wp.me/p2YaY3-5E) al hilo de una conversación similar. Y recuerdo que dediqué un post a ese tema en el cual planteaba la absoluta necesidad de “tirar del carro” pero también, de replantearnos que queremos llevar en ese carro. Y creo que, a día de hoy, poco hemos avanzado en ello…

    En fin, disculpa todo este morterazo pero creo que era bueno aclararlo para evitar situaciones incomodas como la que te pudo provocar, a ti a y tantos como tu, la conversación de marras.
    ¡Espero que disfrutes de tus vacaciones y vuelvas con más ánimos para continuar debatiendo e intentar seguir avanzando!

    • anadeph dijo:

      Hola Ángel:
      No me he sentido molesta por nadie en particular, sino más bien por las etiquetas y los prejuicios de siempre. Ni los fijos somos pasotas, ni los eventuales son cobardes, ni los de la marea blanca somos bolcheviques, ni los funcionarios vagos… Las etiquetas son muchas veces la forma de descalificar al de enfrente y no conducen a nada. El sistema es el que es y ninguno tenemos la culpa de estar en él. En todo caso, habría que buscar las responsabilidades más arriba.

      Entiendo lo que dices sobre la discriminación de los eventuales. Yo he sido eventual, guardiera, interina, residente… He pasado por todas las fases y me sitúo un poco. No tengo ni idea de si la junta técnico asistencial puede modificar las condiciones del concurso. Tampoco tengo claro si el hecho de ser eventual puede afectar al desempeño de algunos cargos. Pero estoy convencida de que no soy la única que recuerda su época de eventual y entiende su situación. De hecho, mi primera “pelea” con un sindicato fue al descubrir que cada vez que hacían algo por los interinos hundían aún más a los eventuales. Cuando vinieron a pedir mi voto siendo ya interina les mandé a paseo. Tengo poca influencia pero intento ser coherente en lo que me toca.

      Pero mira, en mi servicio hay una eventual que tiene exactamente los mismos derechos que el resto en cuanto a la organización del servicio y la asistencia. Y cobra igual (no sabía que en algún sitio hay diferencias económicas). Todos queremos que la hagan interina cuanto antes, y no es para nada la discriminada del servicio. Por eso me molestan las generalizaciones. Igual soy una ingenua, pero confío en que la mayoría de la gente es normal, que entiende la situación del de enfrente y le gustaría mejorar las cosas. También te digo que a veces no es fácil caer en la cuenta de los problemas del otro si no tienes a alguien que te los haga ver. Pero sin acusaciones.

      Y lo que yo he visto (igual en tu hospital no pasa) es mucha dejadez. Mucha queja y acusaciones cruzadas y poco movimiento. Yo soy muy quejica, pero al menos eso me lleva a intentar poner remedio. A veces me paso de bocazas o de kamikaze. Pero no sabría estarme quieta ante problemas que me afectan a mí o a los que tengo cerca. Entiendo que la eventualidad puede hacerte temer por tu sueldo, y hay que comer. Pero ahora mismo es fácil moverse sin tener que señalarse en exceso, se pueden canalizar las cosas a través de los sindicatos, de AFEM, de PATUSALUD o de quien prefieras.

      Y de verdad creo que si os movierais descubrirías que tenéis más apoyos de los que os creéis. Apoyos de gente que no va mover la primera ficha (al fin y al cabo, no les afecta “directamente”) pero sí la segunda o la tercera. Igual os estáis moviendo muchísimo y yo me estoy columpiando, no sé. Pero tengo la sensación de que las redes sociales nos han convertido en activistas de sofá, que nos quejamos mucho y nos movemos poco.

      Y, desde luego, estoy convencida que las clasificaciones y la “lucha de clases” no ayudan. Buscad lo que une, no lo que separa. Buscad aliados, no enemigos. Porque, si no, a lo mejor acabáis quedándoos solos. Lo siento, pero es así como lo veo. Cuando te etiquetan, acabas cansándote y te dan ganas de decir: “ok, somos unos pasotas, pues ahí os quedáis”. Depende de tu honradez y tu situación personal, claro, pero ese riesgo corréis.

      Te lo digo con cariño y sin querer sermonearte, you know!!

  6. Pingback: Se desploma la valoración ciudadana de la Sanidad Pública. Cumplido el 1er paso del plan privatizador. RdP LVDH « LA VOZ DEL HULP

  7. Eduardo dijo:

    Hemos consentido la politización de la Sanidad y llevamos tiempo pagandolo.Si cuando quitaron las oposiciones y comenzaron con los nombramientos a dedo,nos hubiéramos plantado todos,otro gallo nos cantaría.

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