Seguid aplaudiendo

He leído estos días que algunos sanitarios están hartos de los aplausos. Que piensan que es infantilismo, que los responsables de esto nos echan el marrón encima y piensan que es suficiente con un aplausito, que se olvidarán de nosotros cuando esto pase y mil argumentos más. Y seguro que tienen razón.

Pero reconozco que a mí me gustan. Porque cuando veo a mis vecinos salir a aplaudir (y salen muchos) entiendo que aplauden la labor que hacemos los que no podemos quedarnos en casa, los que nos la jugamos cada día, los que tenemos que tomar decisiones terribles, los que hemos aprendido a sonreír debajo de las mascarillas, los que hemos robado al sueño tantos cientos de horas, los que ya no tenemos días libres, los que lloramos y aplaudimos con cada extubación, con cada alta y con cada vídeollamada para que los pacientes puedan ver a sus familias…

Entiendo que aplauden para ayudarnos a levantarnos cada mañana, para que podamos afrontar el infierno que vivimos cada día, para que podamos sacar fuerzas de flaqueza y seguir adelante.

Porque llegarán los reconocimientos y los homenajes oficiales, pero a mí los que me llegan de verdad son los de la gente de a pie, los que tienen familiares ingresados, los que han perdido seres queridos pero saben que nos hemos dejado la piel, que también hemos llorado a ese paciente desconocido para nosotros, que le hemos cogido la mano -aunque sea con guantes- en los últimos momentos, que hemos pintado sonrisas y frases de aliento en nuestros EPIs para que ellos las vieran… Porque sois vosotros los que nos lleváis en volandas. Porque sois vosotros la razón de nuestro trabajo. Con o sin coronavirus.

Seguid aplaudiendo. Aunque sea por dentro.

 

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3 respuestas a Seguid aplaudiendo

  1. En Bs As los vecinos de un edificio que noche a noche salían a aplaudir al balcón, le hicieron saber a una médica que se había mudado a ese edificio, que no debía circular por espacios comunes ni tocar superficies como picaportes, etc. Está en la prensa de ese país. A veces el aplauso esconde la más cruel hipocresía y falta de solidaridad real. Que sigan los aplausos solo si se hacen con las manos del alma.

    El El vie, 3 de abr. de 2020 a la(s) 15:15, Curar a veces, aliviar a

  2. José Manuel dijo:

    Hola, yo también agradezco la buena intención de estas manifestaciones ciudadanas aunque me preocupa que queden ahí, es decir, en el reconocimiento a unos héroes y heroínas y no se profundice en la realidad subyacente: la falta de medios y recursos de todo tipo y la necesidad de una sanidad pública más potente, mejor equipada, con más profesionales y mejor formados… Un saludo y mucho ánimo!

  3. libreoyente dijo:

    Admirada compañera: Siempre he leído con respeto y admiración personal y profesional las entradas de tu interesante blog.
    Ahora triplemente, uno por los motivos de siempre antes expuestos, dos por vuestro denodado esfuerzo en estas increíbles circunstancias y tres por vuestro trabajo de cada día.
    Siempre, siempre, os seguiré aplaudiendo.
    Un muy cordial abrazo (virtual, como mandas las normas)

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